martes, 6 de septiembre de 2016

6 de Septiembre... Sobre Héroes y tumbas



Varios  de los integrantes de banda terrorista que un 6 de Septiembre de 1973 atacó el comando de Sanidad Militar que con su vida defendió Duarte Ardoy, fueron funcionarios estatales: Hernán Invernizzi, el soldado traidor que abrió las puertas del Comando a los guerrilleros, es aún hoy funcionario en el área de Derechos Humanos del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Y uno de los jefes guerrilleros que aquél día entró a sangre y fuego, Eduardo Anguita, trabaja en Radio Nacional, y fue hasta hace poco gerente de Canal 7... la televisión pública.
Desde el 2.004 el enemigo de ayer, volvió a declararle la guerra al país. Los presos políticos de hoy son en cierto sentido las nuevas Víctimas del terrorismo, un terrorismo que hoy pelea con otras armas. Los terroristas de ayer están hoy en el poder buscando venganza. Y las fuerzas armadas actuales son cómplices de las políticas de destrucción de la defensa nacional.
Enriqueta Duarte

En el día en que se recuerda la muerte en combate del Coronel Duarte Ardoy, héroe y Víctima del terrorismo de Argentina, es bueno recordar la que denuncia hecha por una prima de él, Enriqueta Duarte. Enriqueta Duarte no solo es prima del Coronel Duarte Ardoy, es una de las pioneras de la natación argentina. Olímpica en Londres 1.948, primera argentina en cruzar a nado el Canal de la Mancha, y la primera persona del mundo en cruzar a nado las heladas aguas del Lago Nahuel Huapi.
Eduardo Anguita

Ella cuenta el dolor profundo de la familia, que durante tantos años sufrieron el olvido y el silencio, que a veces duele tanto como la tragedia de la muerte. Cuenta aquél discurso anodino dicho en el funeral de Ardoy en su Regimiento de Patricios… parece que el miedo y la política obsecuente ya calaba hondo en algunos. Cuenta su prima de cuando hace un tiempo llamó a Invernizzi, el soldado traidor que entregó el Comando a los terroristas. Lo llamó a su despacho oficial, y le gritó ASESINO… y contó cómo el hijo de Eva Giberti se quedó sin palabras, y cortó la comunicación. Y Enriqueta Duarte cuenta lo más doloroso… que cuando al fin, después de muchos años de pelear contra la burocracia estatal, pudo hacerse la familia del Coronel Duarte Ardoy, héroe y Víctima del terrorismo de Argentina, de su partida de defunción…. adivinen qué?. La partida de defunción de Duarte Ardoy, héroe y Víctima del terrorismo de Argentina, estaba burdamente adulterada. El Estado argentino tachó de la partida de defunción los vestigios de las balas terroristas que sesgaron su vida. ¡¡Bastardos!!
Hernán Invernizzi

Un día escuché al Pepe Lavori, miembro de la Promoción 80 y compañero de Duarte Ardoy, me contó entre lágrimas de hombre corajudo que nunca pudo olvidar la sangre de su compañero en el asfalto.
La familia de Ardoy, lloró y llora lágrimas de dolor ahogado. Por la muerte, por el olvido. Por la injusticia.
Mientras escribo estas palabras, en una mañana fría y lluviosa de una Buenos Aires triste, pienso en ese tal Invernizzi… el traidor que entregó aquél 6 de Septiembre del 73 el Comando de Sanidad a los terroristas, y pienso en Eduardo Anguita que formó parte de aquél grupo de terroristas, hoy periodista que lloriquea su años de cárcel haciéndose la víctima siendo victimario, y por más que me esfuerce, no logro encontrar diferencias entre sus cobardes actitudes, y la de los miembros de las Fuerzas Armadas y de Seguridad de hoy, que en silencio, han entregado mansamente sus unidades… Y LA HISTORIA, a manos de los terroristas que, ayer nomás, se regodeaban matando por la espalda a sus camaradas…

Horacio R. Palma

Escribidor contumaz

sábado, 27 de agosto de 2016

Derechos Humanos en Argentina: Distintos ante la ley

Claudio Avruj, Secretario de DDHH de Argentina

“Si mañana a Alfredo Astiz, por cumplir 70 años, le dan la domiciliaria, también la objetaremos, porque además de la edad hay que ver su estado de salud, si es peligroso o no. Figuras como Astiz o la de Etchecolatz nos provoca, como a toda la sociedad, un rechazo. Por lo que hizo y por lo que representa…” le dijo Claudio Avruj, mandamás de la Secretaría de Derechos Humanos de Argentina a un periodista hace unas horas.
Avruj es funcionario, claro, y tiene la sartén por el mango, como decía mi abuelita… yo apenas soy un mortal ciudadano que un día de hace mucho tiempo… se preguntó ¿por qué?
¿Por qué algunos sí y otro no? ¿Por qué unos presos y otros libres? ¿Por qué unos tan ángeles y otros tan demonios? ¿Por qué algunos tanto… y otros tan poco? ¿Por qué unos con tanta prensa, y otros sin voz?
Curiosamente, cuando entré al primer piso del Hospital Penitenciario de la Cárcel Federal de Ezeiza, no vi “figuras”, no vi “símbolos”, no vi “emblemas”, no vi “asesinos” ni vi “genocidas”… vi hombres viejos de huesos gastados llevando como podían enfermedades imposibles de tratar en una cárcel.
Presos Políticos de Argentina

No vi números… vi personas. No vi expedientes, vi rostros.
Vi a un hombre atrapado en un cuerpo inmóvil que no podía subir a su silla de ruedas, porque eran las diez de la mañana y nadie lo ha ido a sacar de la cama. Vi un anciano encorvado al que le habían pasado varios otoños más los respectivos inviernos después de 80 abriles, caminando con una sonda arrastrando por el piso su bolsa de pis... y más lejos, vi a un viejito muy amable saliendo de su habitación, saludar a las visitas, y preguntarle a cada una la misma pregunta: ¿qué día es hoy?.
Vi a dos ancianos, casi tres, ayudando a subir a una silla de ruedas a un hombre corpulento con sus dos piernas amputadas.
Y en medio de ese triste espectáculo, vi pasar mil veces un señor muy mayor en camiseta y calzoncillos hablando con su sombra.
Un espectro de piel y huesos caminando agarrado de las paredes hasta un teléfono público que no funciona, eso también vi.
Pero Avruj mira con ojos de funcionario… y yo apenas con ojos de mortal ciudadano común, que no deja de preguntarse: ¿por qué?
Avruj ve “símbolos” o “emblemáticos apellidos”… yo veo ancianos enfermos muriéndose de abandono.
Avruj es cómplice de los que murieron, de los que mueren, y de los que morirán abandonados por la política y la justicia.

Yo, apenas un testigo que grita en medio del silencio atroz.

Horacio Palma
Escribidor contumaz...

sábado, 16 de julio de 2016

La parábola del abuelito amarrete, y la abuelita manolarga




Algunos de los millones de dólares incautados. Arriba, lo que el ex funcionario Kirchnerista López intentó esconder en un aguantadero con fachada de Monasterio. Abajo, los casi 5 millones de dólares que Florencia Kircher, hija menor del matrimonio Kirchner Fernández, guardaba en cajas de seguridad 



martes, 28 de junio de 2016

Terrorismo. Ahora Estambul



Ahora es Estambul. Pero entendamos esto de una buena vez. 
No te matan porque sos negro, puto, cristiano, judío, hombre, mujer, musulmán, grande, chico, policía o profesor... el Terrorismo te mata porque los Terroristas son Asesinos. No les importa a quién... matan. No les importa a cuántos... matan. No les importa cuándo...matan. No les importa dónde.. MATAN. Así es hoy y así ha sido siempre. 


Y al Terrorismo y a los terroristas, todos los países del mundo los combaten sin piedad. Los persigue, los acorrala y los apresa y los mata si es necesario. 


Solo hay un país en el mundo que ha encarcelado a quienes combatieron al terrorismo y a los terroristas; y premia, elogia, homenajea y subsidia a los terroristas que mataron a mansalva sin importarles sin eras negro, blanco, puto, cristiano, judío, musulmán, hombre, mujer, grande, chico, policía o profesor, si estabas en tu casa o en la calle, en la escuela o en el trabajo, en el teatro o en una plaza.. y ese país es, lamentablemente, el nuestro: Argentina.
Horacio R. Palma. 
Escribidor contumaz

lunes, 27 de junio de 2016

El Ego argentino, a precio de oferta



Tenemos un tema los argentinos con ciertos rincones del ego, un ego imbécil que nos ha hecho famosos en el mundo.
Un ego que nos miente nacionalismo y patriotismo, pero No señor! Es solo un cacho de ego y nada más.
No nos llama mucho la Patria ni sus símbolos, y hasta preferimos un patético ohhhhhh ohhhhh antes que cantar con orgullo el Himno que nos hermana, convencidos de que semejante falta de respeto, es gratis.
De orgullosos, somos distintos a todos. Todos los demás cantan su Himno con orgullo, y a capella si es necesario o si el que el organizó el acto se comió la mitad de la canción Patria, como hicieron ayer todos los chilenos que acudieron al estadio a ver o a jugar la final de la Copa América.
A nosotros nos resbala total, Messi viene de hacer un montón de goles y con eso basta. Ya no nos animamos ni a gritar el Oh juremos con Gloria Morir. Y sí, tal vez ya estemos muertos. Ok, tal vez muertos suena muy definitivo… pero desahuciados, seguro.
Ni hablar de los periodistas… los mismos que en los albores del saqueo más grande de la historia de Argentina, consentían el robo bajo la piedad de los supuestos derechos humanos… ahora se rasgan las vestiduras. Ocho años de saqueo consintieron, hasta que los saqueadores tocaron las tranqueras de sus quintitas.
O la justicia, que aprieta persigue encana o libera según les convenga, aunque el país se desangre en miles de muertos.
Escucho a los analizadores berretas del fútbol, y me río. Son nosotros. Hasta hace 20 horas endiosaban a un equipo sin historia, sin hambre y sin gloria… y ahora panquequean con “ya lo habíamos dicho”.
Váyanse a cagar!!
Tenemos todos los climas y todos los paisajes, no hay racismo, tirás una semilla y crece una planta, los Premios Nóbel y Maradona y Messi y Fangio y Monzón y el Papa… ah sí, que para orgullosos sí nos golpeamos el pecho con emoción.
Alguien nos hizo creer que somos los mejores del mundo, pero que lo que nos falta es un poco de suerte.
Ahora no sonrío… sino que me cago de risa. En realidad… somos despojos inertes de una tonelada de Egos en oferta.
Indignos de nuestros Próceres, de nuestros Símbolos, de nuestros Héroes… y lo que es mucho peor, de nuestros Muertos.

Horacio R. Palma

Escribidor contumaz

sábado, 25 de junio de 2016

Adiós Beto adiós...


Se iban los 70.
Verano. Es mi primera salida en la noche de Gualeguay. Que no conozco a nadie. Que salgo, que no salgo. Yo me había ido de Guale muy niño y volví adolescente. Ganó el adolescente, así que me vestí con mis galas de ciudad grande, y me arrimé al centro de la ciudad pueblo.
Ahora, desde bajo de mi cabello encanecido: sonrío. El único que no se burló esa noche de mis galas de ciudad grande (un enterito con mil rayas una remera colorinche y unas zapatillas rotas) fue Beto, un amigo de mi prima Marcela que no dejó de hacer chistes en toda la noche.
Dale Beto,¡¡cantá!!, le insisten. Estamos todos en una chacra cerca de Sportiva amaneciendo de una noche eterna. Beto camina desgarbado, lleva el pucho en una mano y el vaso de whisky en la otra, se acomoda la melena, entrecierra los ojos de cielo y canta con cuerpo y alma.
Esa noche la vida me lo presentó.


La misma vida nos cruzó luego en una cancha. Jugué con él al rugby en un equipo que nunca recordó nadie, solo nosotros.
También nos cruzamos en una comparsa de la que yo me fui por patadura, y él por defender a los músicos. Beto tenía el Carnaval en las venas.
Lo aplaudí a rabiar en el Encuentro Cultural de la Juventud. Y en cada Carnaval, del que su nombre será sinónimo.
Y a la distancia del tiempo y los kilómetros le pusimos proximidad, y horas y horas en un chat que hervía de humor, en épocas donde las redes sociales no habían explotado para peor.
En esa esquina de la San Antonio jugábamos siempre el mismo conjuro: bocina yo… él: “chau Específico!! dejá de pelear a la gente!”… Yo: “nunca, vos largá el pucho pelado!!”… El: “nunca, antes me hago gashina”.

Se fue Beto… se fue parte de la Historia del Carnaval de Gualeguay. Un tipo genial y querible. Un gran Artista.
No fuimos amigos Beto... pero te debía este recuerdo.

Horacio R. Palma
Escribidor contumaz

jueves, 23 de junio de 2016

Gente y basura

Militantes del FPV de Gualeguay, haciendo fuego en plena campaña con carteles de la oposición
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Un par de abuelos más orgullosos de una ideología, que de la sangre de su sangre.
Una tía preocupada en la cantidad de gente basura que desanda las redes.
Una libertad que duele y que cuesta, y una grieta que ha separado a los de allá… muy pero muy  lejos de los de acá.
No tiene sentido… pero el mundo tal vez no lo tenga. Así que… todo bien.
Los que nunca respetaron, ahora piden respeto. Buen síntoma.
Los que asaron nuestros derechos en las llamas de su desfachatez, ahora piden derechos y buenos modales. Y está bien. Pero con pinzas.
Los que ahogaron la libertad de todos al grito de “vamos por todo”, ahora piden un poquito de respiro.
Los que sembraron vientos, al grito de “gorila, decime qué se siente”… ahora reniegan de ciertas tempestades.
Atacar con sus reglas, defenderse con las del otro. Qué fácil resuelven algunos personajes su libertinaje, cuando la única lógica es la de sus antojos.
¡¡Si hubiésemos podido todos… siempre!!
El problema no es la chanza, ni los comentarios subidos de tono… ni la madre que se angustia por las cosechas de lo que sembraron sus recientes antepasados.
Desde el medio del basural, se hace difícil creer que no todo es basura. Y no: No todo es basura.
En ésas estamos… y en esas estaremos, hasta que nos propongamos seriamente salir de entre la mierda. Todos.
En el mientras tanto… estaremos festejando o discutiendo “Victorias” chiquititas.

Horacio R. Palma

Escribidor contumaz…